miércoles, 11 de diciembre de 2013

Maldita Muerte




Siempre llegas de la misma manera, 
dejando el rastro amargo de una lágrima en los labios.
Te contoneas pavorosa, 
sabedora que nunca se te espera ni se te busca y siempre consigues lo que te propones.
He intentado tenerte frente a frente 
y no dejar que entres pero siempre te vas con manos llenas,
dejando vacío el ambiente y todo lo que conlleva.
Triunfal en tus visitas, 
ya que aprovechas esas últimas miserias de lo que un día era vida.
Cuando llegue mi momento te miraré, te observaré,
pero antes de partir junto a ti, dejaré los deberes hechos.
Dejaré alegría y no pena, 
esperanza no desesperación y dejaré corazones llenos de amor.
Así al partir seré yo quien parta orgullosa de dejar un rastro de felicidad y tú sigas entre penumbras.
Maldita Muerte!


Colaboración de Rosa Ortíz Domínguez.