sábado, 20 de abril de 2013

Bolboretas





Septiembre de 1995. Tenía 14 años cuando empecé a cursar 4º de ESO (enseñanza secundaria en España). En los primeros días del curso los profesores empleaban su primera clase en presentarse y presentar su asignatura.

Recuerdo con especial cariño la profesora de Biología. Su nombre era Sol y tenía una habilidad especial para engancharnos a la aventura y el descubrimiento de su asignatura. Fue en su primera clase de presentación donde logró captar toda mi atención. Nos contó que llegado Marzo nos desvelaría el secreto de la famosa afirmación "La primavera la sangre altera". Como es normal todos quisimos que nos lo contara en ese momento pero tuvimos que esperar ansiosos seis largos meses. 

Llegado el momento cumplió su palabra. Nos dijo que esa afirmación tenía su base científica y tiene que ver con la naturaleza, la luminosidad y el aumento de las temperaturas. 
Al ser los días más largos nuestras pupilas están más expuestas a una mayor luminosidad. La luz y el calor aumentan las sensaciones placenteras y la producción de hormonas como la melatonina y las feromonas determinantes para la actividad sexual. 

En primavera (latín "primer verano") el ánimo suele ser más positivo y el carácter más alegre. Nos invade la euforia. Nos animamos a salir más a la calle. Nos gustan más. Nos sobra la ropa. Desnudamos la piel. Esencias y palabras. Gestos y coqueteos. Te sabes cómplice. Vistes la sensualidad y abrazas lo atractivo. Sientes cosquilleos en el estómago. La adrenalina corre por tus venas. 
Las relaciones sociales aumentan... Las sexuales explotan.

Olores, miradas, sonrisas...

Es la primavera, son las mariposas.


Isaac Ortigosa