martes, 2 de julio de 2013

Enfoque





Coge una hoja de papel y hazle un agujero en el centro. Ahora mira a través de él con los dos ojos y fija un objeto. Sin perder de vista el objeto a través del agujerito prueba a enfocarlo con el ojo derecho, seguirá sin moverse, a través del agujerito. Pero al mirar solo con el ojo izquierdo el objeto desaparecerá del agujerito...

Ahora prueba a mirar un objeto con los ojos nítidos, de cerca y después intenta mirar más allá de ese mismo objeto llegando a olvidar que está ahí. Seguro que con un poco de esfuerzo puedes enfocar y desenfocar ese objeto para ver más allá o acá de lo que realmente muestra nuestra mirada.

Al igual que sucede con los hechos cotidianos todo depende del prisma con el que se mire. Puedes fijar tu mirada con un solo ojo en un objeto y perder amplitud de visión. Puedes ganar amplitud cambiando tu forma de mirar a riesgo de perder de vista aquello en lo que te habías fijado. Quizá haya momentos en los que sea necesario hacer esto. Es aconsejable que a la vez que fijamos nuestras miras en algo o alguien nos percatemos de todo lo que sucede a su alrededor y viceversa. Tenemos que estar pendientes de las señales que del entorno nos llegan y que sin perder de vista ese punto nos ayuden a decidir si seguir adelante o cambiar de rumbo.

Por otra parte, si solo nos centramos en lo que tenemos delante, sin ver más allá, podemos llegar a obsesionarnos con ese algo o alguien sin darnos cuenta de que hay más detrás o después de eso o esa persona en que nos fijamos. 

Las metas, los propósitos, las personas, los hechos y todo lo que nos encontramos en nuestro camino han de ser analizadas y observadas desde todos los ángulos posibles. Todas las variantes nos ofrecerán un punto de vista diferente que nos ayuden a formar una idea completa de lo que nuestros ojos observan. Después está en nuestra mano elegir si queremos fijar nuestros esfuerzos en ello, mirar más allá o hacia un lado... Todo dependerá del punto de vista que le queramos dar, del Enfoque con que lo miremos...


Isaac Ortigosa