miércoles, 17 de abril de 2013

Los Amarillos (II)

                                          Imagen: Rosaly Mesa-Amsterdam


Aquí os traigo el segundo capítulo de esta mini saga de Los Amarillos. El texto original sacado del libro El mundo amarillo de Albert Espinosa era demasiado extenso. Por eso he intentado sintetizar su contenido sin perder el mensaje. Ruego me disculpen si aquellos que han leído el libro echan de menos alguna frase..



¿Cómo encontrar y distinguir a los amarillos?

Esas son las grandes preguntas. ¿Cómo saber si alguien es amarillo tuyo? ¿Cómo distinguirlo, cómo saber que lo es?
No hay una única manera; los amarillos están en este mundo para que tú consigas saber cuáles son tus carencias, para abrirte y para que la gente se abra. Los amarillos te dan fuerza para luchar.
Los amarillos nos ayudan en momentos difíciles y en momentos buenos, pero son individuales. Nuestros amarillos no forman parte del colectivo; no habrá una nueva religión amarilla, ni una secta amarilla, ni tan siquiera un club de amarillos del mundo.
Cada uno debe ser capaz de buscar los amarillos cuando los necesite, pero no se trata de lanzarse a la calle como loco a buscar amarillo sino que los amarillos aparece o te los cruzas cuando lo necesitas.

Cada persona sólo tiene 23. Creo que el 23 es un número mágico. Realmente 23 es alucinante. Yo tuve una relación con ese número: perdí mi pierna un 23 de abril. Es un número que la naturaleza ama. Creo en este número, en su potencial positivo.
Seguimos con la premisa de que sólo hay 23 amarillos en el mundo. ¿Cómo se encuentran? ¿Dónde debo buscarlos? Debes buscarlos cuando los necesites. Cómo encontrarlos tiene que ver con lo que yo denominó las marcas.

Las marcas o trazas son la forma de reconocer a un amarillo. Las marcas están establecidas por una casualidad, un azar o una señal del orden de la naturaleza.
Alguien marcó 23 amarillos para que tú los encuentres. Así que debes ejercitarte para encontrar cuáles son tus marcas. Si te dijera cuales son tus marcas se acabaría el secreto. El secreto te obliga a pensar. Cada uno debe extraer sus denominadores, sus conclusiones.
Todo lo referente a la forma de encontrar amarillos tiene que ver con la belleza. La belleza tiene diferentes bifurcaciones; esta lo bello en sentido poético, lo bello en sentido sexual y lo bello en sentido amarillo.

Lo fundamental es poder diferenciar, extraer de la belleza las marcas que tienen que ver con los amarillos. ¿Cómo hacerlo?
El método en formato lista sería el siguiente:

1. Debes intentar comprender que es la belleza para ti. Encontrar tus cánones de belleza y apuntarlos. Tienen que estar relacionados con personas que sólo verlas te llama mucho la atención.
No deben ser sólo físicos, sino también sonoros, relacionados con los colores, con los objetos, con todo lo que tú crees que es bello.
Un color, un olor, una mirada… Las marcas amarillas acostumbran a ser complicadas y rebuscadas.

2. Una vez tengas la lista que, para ir bien, debería tener 100 ítems, debes comenzar a eliminar los que tengan que ver con la belleza sexual o amorosa. Debes tener cuidado, porque a veces puedes eliminar una característica que te parece sexual y en realidad es amarilla. Tienes que divertirte en esta búsqueda. Siempre tienes que divertirte, porque no hay ninguna verdad absoluta, tan sólo verdades relativas.
Al final de todo te quedarán 23.

3. Nuevamente 23, lo sé. Pues bien, esos 23 datos de belleza que no has podido eliminar, Esos 23 datos que no sabes por qué pero qué te parecen bellos son la base para comenzar a trabajar. Debes tener el radar encendido y cuando descubras como mínimo tres de esas marcas en una persona puede haber una posibilidad remota de que sea amarillo. Si son nueve, la posibilidad deja de ser remota y comienza a ser una certeza. Si supera las 13, debes hablar con esa persona, porque seguramente será un amarillo. Si cumple los 23, bingo, lo tienes. Puedes dejarlo escapar si no lo necesitas en ese momento o hablar con esa persona si lo deseas o ves que te necesita. Pero no debes malgastarlo.

4. Y si decides hablar con esa persona, ¿Qué pasará? Comenzará una relación amarilla que perdurará el tiempo que tenga que perdurar; Puede durar horas, meses o años. Y cuando acabe hará que te sientas mejor, pero seguramente también te modificará. Y al modificarte, modificará tus marcas, tu interior.

5. Y nuevamente, cada dos años, más o menos, debes volver a buscar tus marcas. Cada dos años, la belleza amarilla se modifica debido al contacto con amarillo. Descubrirás que unas continúan y otras se modifican. Es importante buscarlas para no equivocarse.

Hay que hacer un recorrido mental por todo lo que nos parece bello. No centrarnos sólo en las personas sino en los lugares, en épocas de nuestra vida, en sentimientos y en sensaciones. Para entender el secreto hay que trabajar mucho. Pero vale la pena. Hay que trabajar, pero el mundo amarillo vale la pena.
Sé que quizá algunos conceptos no te han quedado claros. 
Así que en el siguiente capítulo hay una batería de preguntas sobre los amarillos donde espero que esté la idea que te ronda por la cabeza.

Fuente: El mundo amarillo-Albert Espinosa


Isaac Ortigosa