Mostrando entradas con la etiqueta mundo amarillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mundo amarillo. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de abril de 2013

Los Amarillos (IV)






Llegamos al final de la serie "Los Amarillos". 

Lo hago con cierta tristeza porque sin quererlo le he cogido cariño a estos escritos. Pero haber descubierto este Mundo Amarillo, el poder hacerlo llegar a mis lectores, que les haya hecho pensar y sobre todo que se hayan impregnado de la esencia de Los Amarillos y los haya animado a buscar esas almas con las que compartir esas experiencias es un motivo de gran alegría.

Por último y como no podía ser de otra forma recomendar la lectura del libro que recoge esta mágica aventura, El Mundo Amarillo de Albert Espinosa.

Conclusiones sobre Los Amarillos.


"Para vivir" llega a su fin...éste es un breve resumen de lo que debes hacer para encontrar a tus amarillos. Una pequeña lista que te guiará en este nuevo mundo. Ese nuevo peldaño para tus amigos, esa nueva forma de entender el mundo. 
Hazlo y cambiará tu mundo.

1. Haz una lista de los amarillos que crees haber tenido

Primero recupera todos los amarillos. Sin saberlo habrás tenido cuatro o cinco que hasta el momento no sabías que lo eran. Ponlos en una lista, pero no sufras por haberlos perdido; eran y son amarillos. Hasta puedes llamarles y decírselo.

2. Busca tus marcas amarillas

Piensa en la palabra belleza y haz una lista de las marcas. Elimina todas las que sean marcas sexuales y amorosas. Esa lista es la base de todo.
Utiliza fotos, imágenes, olores y hasta la lista de amarillos que ya tienes. Ellos seguramente serán la base de tus marcas amarillas.

3. Busca amarillos y deja que te encuentren

Busca cuáles son tus amarillos. Los puedes encontrar en tu trabajo, en la calle, en una estación de tren. Deja que te encuentren y encuéntrales a ellos.
Tan sólo es necesaria una pregunta: ¿quieres ser mi amarillo?

4. Disfruta de tus amarillos

Lo fundamental es la conversación. Notarás cómo fluye todo de una manera increíble; cómo se abren a ti y tú te abres a ellos.
Deja que te inunde la esencia amarilla. Y sobre todo apuesta por el contacto físico, sin miedo, sin celos, sin ningún tipo de verguenza.

5. Piérdelos, mantenlos, renuévalos

Depende de ti. Pueden ser amarillos para toda la vida, o pueden transformarse en amigos, en amantes, en lo que tú desees.
Y recuerda, los amarillos te renuevan. Te cambian, así que cada año intenta volver al punto 2 y buscar nuevamente tus marcas.


Sobre todo DISFRUTA. Ésa es la base. DISFRUTA.


¿Qué mejor que acabar con una nueva definición de amarillo?

Amarillo: 


Persona especial en nuestra vida a la que acariciamos, abrazamos y con la que dormimos. Marca nuestra vida y no necesita tiempo ni mantenimiento. Hay 23 en nuestra vida. Las conversaciones con ellos hacen que mejoremos como personas y descubramos nuestras carencias. Son el nuevo eslabón de la amistad.



Quiero dar las gracias a una compañera de instituto sin la cual no habría conocido a Los Amarillos, al menos no en este momento de mi vida que considero especial. 

Gracias Patri Fuero, por haberme hecho partícipe de tu historia, ojalá encuentres y disfrutes de tus "Amarillos".




Fuente: El Mundo Amarillo-Albert Espinosa



Isaac Ortigosa




                                     

jueves, 18 de abril de 2013

Los Amarillos (III)






Tercera entrega. En este nuevo capítulo resolvemos las dudas que nos asaltan a la hora de diferenciar, reconocer y conocer a Los Amarillos. Ya veréis como al final de la entrada todo resulta más sencillo.

Batería de Preguntas

Las personas deberían ser como los ordenadores. Cuando no entendieras a alguien o algo resulte extraño debería bastar con reiniciar a esa persona. Apagarla y encenderla de nuevo.

Lo segundo sería el icono de "deshacer" de los procesadores de texto. Si te equivocas, haces click y deshaces. Vuelve a aparecer lo último que habías hecho.
No sé cuántas veces al día pulsaríamos el deshacer. Estoy seguro de que una media de cien o doscientas veces al día. Jamás nos parecería que tomamos la decisión adecuada.
Si el deshacer funcionase retroactivamente estoy seguro de que mucha gente querría volver a sus años pasados y no hacer tal cosa o esa otra.

La tercera sería el apartado de " dudas que puede tener con este programa". Suelen ser dudas que ha tenido mucha gente y que incluyen en el mismo programa. Me gusta cuando encuentro mi duda porque sé que resolveré mi problema. 
Pero me gusta más cuando no la encuentro porque me gusta que mis dudas sean extrañas, sorprendentes y sobre todo nuevas. Me hace sentir vivo.

En la batería de preguntas sobre los amarillos no sufras si no está la tuya. Significa que estás vivo, muy vivo. Y seguro que encuentras la respuesta.

1. ¿Puede un familiar ser amarillo?

Los hermanos son nuestros primeros posibles amarillos, los principales candidatos. Duermes con ellos, te abrazas, te acaricias. Son y pueden ser amarillos.
Los padres y madres también es posible, pero es menos probable. Cualquier persona es susceptible de ser amarillo.

2. ¿Los amarillos pueden transformarse en amigos o en una relación de amor o sexo?

Todo en la vida puede transformarse. Yo lo denomino perder color o intensificar el color. Pueden transformarse en amigos, amantes o amores. Vosotros decidiréis lo que queréis ser. Luego no hay marcha atrás. Cuando el amarillo se intensifica o se decolora, nunca más vuelve a ser amarillo. Piénsatelo bien.

3. ¿Y si descubro que alguien es mi amarillo pero esa persona no cree en los amarillos? ¿Debo decírselo?


Los amarillos son cosa de dos. No es posible que alguien sea amarillo tuyo y tú no signifiques nada para la otra persona; la relación es biyectiva. También puede ocurrir que alguien no quiera ser tu amarillo, porque no crea o no piense que eres su amarillo. Entonces debes dejar que se marche, olvidarlo. En la vida hay que saber decir no y aceptar los "noes". 

4. ¿De qué hablas con un amarillo? 

Cada persona debe hablar de lo que quiera con su amarillo. No tienen qué ser cosas muy profundas, sino que te hagan sentir muy bien.
La necesidad de encontrar un amarillo radica en que de alguna manera esas personas dan sentido a tu vida. Armonizan tu lucha interna, te dan paz.
Los temas vienen con los amarillos.
Todo el mundo tiene personas con las que puede hablar de todo. Ésos son amigos que deberían convertirse en amarillos.

5. Si yo soy un chico ¿tendré mas amarillos chicos o chicas?

No es una cuestión de sexo. Tendrás amarillos chicos y amarillos chicas. La belleza de la que hablamos no está relacionada con la sexualidad. Habrá un poco de todo, no hay ninguna regla fija.

6. ¿Y si alguien finge que soy su amarillo pero en realidad busca caricias, abrazos y dormir conmigo?

Somos nosotros quienes utilizaremos el concepto amarillo y somos nosotros quienes debemos saber usarlo. Si descubres esa "trampa" te darás cuenta de que va contra todo lo que significa el concepto de amarillo y sabrás que hacer.

7. ¿Y si no sé hacer la lista? ¿Y si no tengo amarillos? ¿Puede ser eso posible?

Puede ser que en la época en la que te encuentres no los necesites, y si no los necesitas quizá no encuentres, y si no los necesitas quizá no encuentres las marcas. Date tiempo, puede llevar incluso años.

8. ¿Cuáles son mis marcas?

Creo que cada uno debe mantener sus marcas en secreto, por eso no las he contado. No debe hacerse público. Es como si perdieran su valor. Ya que realizas el trabajo de encontrar las marcas, debes valorar ese trabajo. Y debe ser tuyo, propio y privado.

9. ¿Debes decirle a alguien si quiere ser tu amarillo o puedes simplemente conocerlo sin decir que es tu amarillo?

No hace falta preguntar siempre a alguien si quiere ser tu amarillo, puedes seguir haciendo como hasta ahora: conocer amarillos y no volver a verlos, pero lo bueno es que ahora sabes que esa persona era tu amarillo. Te quedarás mas tranquilo y te sentirás más feliz.

10. ¿Puedo presentar a dos amarillos? ¿Pueden ser amarillos entre ellos?

No tienes por qué, las marcas que te hicieron pensar que era un amarillo no serán las mismas que hizo que la otra persona pensara que tú eres su amarillo.
Puedes presentarlos, pero no significa que serán amarillos entre ellos.

11. ¿Y qué pasa con los amigos? ¿Son de segunda división entonces?

NO. Los amigos están ahí, pero algunos evolucionan y se convierten en amarillos. 


Esta lista es sobre las relaciones. El orden no indica que una sea mejor que otra:

1. Conocidos: gente que ves una vez en el trabajo, en la calle, que te presentan pero con la que no has sintonizado todavía.
2. Amigos: Son personas que te caen bien, con quienes sientes afinidad, con las que te diviertes, que te ayudan, que te cuentas cosas y con las que también te puedes abrazar y acariciar y dormir junto con ellas. Siempre que os apetezca.
Quizá no son amarillos pero eso no debe impedir que les des el mismo trato que a los amarillos.
3. Amarillos: cada persona tiene 23, son algo más que amigos. Son personas que te encuentras y cambian tu vida. Equilibran el afecto en tu vida, quitan el monopolio a la pareja. Los amarillos se llevarán el 40% del contacto físico.
4. La pareja o el amante: continúan existiendo, pero ya no tiene monopolio del contacto físico. Tiene que aprender a compartir y saber que ahora el 40% lo tienen los amarillos. No significa que pierdas ese porcentaje con tu pareja, sino que ahora tienes un 140% de contacto físico.

Aunque en mi mundo ideal lo mejor sería transformar a los amigos y convertirlos en amarillos, superar la barrera de los 23.

12. ¿Y si mi pareja no entiende que tenga amarillo?

Todo cambio resulta complicado. Los celos son normales. ¿Cómo comprender que la persona que amas duerma con otras personas? Pues entendiendo que en este mundo necesita ver despertar y ver dormir a los amarillos.


Estas son las principales preguntas. Si la tuya no está alégrate, no es de las típicas, es nueva.



Fuente: El mundo amarillo-Abert Espinosa


Isaac Ortigosa

miércoles, 17 de abril de 2013

Los Amarillos (II)

                                          Imagen: Rosaly Mesa-Amsterdam


Aquí os traigo el segundo capítulo de esta mini saga de Los Amarillos. El texto original sacado del libro El mundo amarillo de Albert Espinosa era demasiado extenso. Por eso he intentado sintetizar su contenido sin perder el mensaje. Ruego me disculpen si aquellos que han leído el libro echan de menos alguna frase..



¿Cómo encontrar y distinguir a los amarillos?

Esas son las grandes preguntas. ¿Cómo saber si alguien es amarillo tuyo? ¿Cómo distinguirlo, cómo saber que lo es?
No hay una única manera; los amarillos están en este mundo para que tú consigas saber cuáles son tus carencias, para abrirte y para que la gente se abra. Los amarillos te dan fuerza para luchar.
Los amarillos nos ayudan en momentos difíciles y en momentos buenos, pero son individuales. Nuestros amarillos no forman parte del colectivo; no habrá una nueva religión amarilla, ni una secta amarilla, ni tan siquiera un club de amarillos del mundo.
Cada uno debe ser capaz de buscar los amarillos cuando los necesite, pero no se trata de lanzarse a la calle como loco a buscar amarillo sino que los amarillos aparece o te los cruzas cuando lo necesitas.

Cada persona sólo tiene 23. Creo que el 23 es un número mágico. Realmente 23 es alucinante. Yo tuve una relación con ese número: perdí mi pierna un 23 de abril. Es un número que la naturaleza ama. Creo en este número, en su potencial positivo.
Seguimos con la premisa de que sólo hay 23 amarillos en el mundo. ¿Cómo se encuentran? ¿Dónde debo buscarlos? Debes buscarlos cuando los necesites. Cómo encontrarlos tiene que ver con lo que yo denominó las marcas.

Las marcas o trazas son la forma de reconocer a un amarillo. Las marcas están establecidas por una casualidad, un azar o una señal del orden de la naturaleza.
Alguien marcó 23 amarillos para que tú los encuentres. Así que debes ejercitarte para encontrar cuáles son tus marcas. Si te dijera cuales son tus marcas se acabaría el secreto. El secreto te obliga a pensar. Cada uno debe extraer sus denominadores, sus conclusiones.
Todo lo referente a la forma de encontrar amarillos tiene que ver con la belleza. La belleza tiene diferentes bifurcaciones; esta lo bello en sentido poético, lo bello en sentido sexual y lo bello en sentido amarillo.

Lo fundamental es poder diferenciar, extraer de la belleza las marcas que tienen que ver con los amarillos. ¿Cómo hacerlo?
El método en formato lista sería el siguiente:

1. Debes intentar comprender que es la belleza para ti. Encontrar tus cánones de belleza y apuntarlos. Tienen que estar relacionados con personas que sólo verlas te llama mucho la atención.
No deben ser sólo físicos, sino también sonoros, relacionados con los colores, con los objetos, con todo lo que tú crees que es bello.
Un color, un olor, una mirada… Las marcas amarillas acostumbran a ser complicadas y rebuscadas.

2. Una vez tengas la lista que, para ir bien, debería tener 100 ítems, debes comenzar a eliminar los que tengan que ver con la belleza sexual o amorosa. Debes tener cuidado, porque a veces puedes eliminar una característica que te parece sexual y en realidad es amarilla. Tienes que divertirte en esta búsqueda. Siempre tienes que divertirte, porque no hay ninguna verdad absoluta, tan sólo verdades relativas.
Al final de todo te quedarán 23.

3. Nuevamente 23, lo sé. Pues bien, esos 23 datos de belleza que no has podido eliminar, Esos 23 datos que no sabes por qué pero qué te parecen bellos son la base para comenzar a trabajar. Debes tener el radar encendido y cuando descubras como mínimo tres de esas marcas en una persona puede haber una posibilidad remota de que sea amarillo. Si son nueve, la posibilidad deja de ser remota y comienza a ser una certeza. Si supera las 13, debes hablar con esa persona, porque seguramente será un amarillo. Si cumple los 23, bingo, lo tienes. Puedes dejarlo escapar si no lo necesitas en ese momento o hablar con esa persona si lo deseas o ves que te necesita. Pero no debes malgastarlo.

4. Y si decides hablar con esa persona, ¿Qué pasará? Comenzará una relación amarilla que perdurará el tiempo que tenga que perdurar; Puede durar horas, meses o años. Y cuando acabe hará que te sientas mejor, pero seguramente también te modificará. Y al modificarte, modificará tus marcas, tu interior.

5. Y nuevamente, cada dos años, más o menos, debes volver a buscar tus marcas. Cada dos años, la belleza amarilla se modifica debido al contacto con amarillo. Descubrirás que unas continúan y otras se modifican. Es importante buscarlas para no equivocarse.

Hay que hacer un recorrido mental por todo lo que nos parece bello. No centrarnos sólo en las personas sino en los lugares, en épocas de nuestra vida, en sentimientos y en sensaciones. Para entender el secreto hay que trabajar mucho. Pero vale la pena. Hay que trabajar, pero el mundo amarillo vale la pena.
Sé que quizá algunos conceptos no te han quedado claros. 
Así que en el siguiente capítulo hay una batería de preguntas sobre los amarillos donde espero que esté la idea que te ronda por la cabeza.

Fuente: El mundo amarillo-Albert Espinosa


Isaac Ortigosa

martes, 9 de abril de 2013

Los Amarillos (I)




Ha llegado a mis manos un texto que me gustaría compartir con todos vosotros. Habla de las relaciones personales más allá de la amistad, la pareja, la familia o los conocidos.
Una lectura profunda para reflexionar sobre esas personas que entran en nuestras vidas, a veces un instante, a veces para siempre pero que dejan una huella imborrable en nuestros corazones. Que nos aportan experiencias y momentos que nunca olvidaremos y que nos invitan e incitan a seguir viviendo, disfrutando de cada una de esas personas que vienen y van y de aquello que nos aportan, nos dan y les damos.

Es un extracto del libro El mundo amarillo de Albert Espinosa.

Los Amarillos:

Amarillo. Definición: Dícese de aquella persona que es especial en tu vida. Los amarillos se encuentran entre los amigos y los amores. No es necesario verlos a menudo o mantener contacto con ellos. La forma de relacionarse con los amarillos es el cariño, la caricia y el abrazo. Consigue privilegios que antes estaban en posesión solo de la pareja.

Intentaré hacer una lista de conceptos de cosas que pueden hacerse con un amarillo. La lista, como todo en este libro, no tiene que ser impuesto, ni mucho menos seguido a rajatabla. Luego, uno debe decidir lo que sirve y lo que no sirve. No es filosofía, no es religión, tan sólo son lecciones del cáncer aplicadas a la vida, y como tal deben entenderse.


Así que no hay posibilidad de discusión; sé que alguien puede decir: " Con un amarillo puedes acostarte". Otro pensará: "los amarillos son los amantes de toda la vida". Y un tercero dirá: "Todo esto de los amarillos no tiene ni pies ni cabeza, yo he tenido siempre amigos con los que he hecho las mismas cosas q tu dices que hay que hacer con los amarillos". Mi respuesta es que me alegro, me parece genial. Sin duda, todo el mundo tiene sus amigos y tiene su forma de comunicarse con ellos. Como decía un psicólogo del hospital: "la suerte es ser como eres. La desgracia es no poder entender cómo es la otra gente".


Sigamos, pero antes que nada hay que contestar a la segunda cuestión: ¿los amarillos son maculinos o femeninos? Puedes tener amarillos chicos y amarillos chicas, lo importante es el concepto amarillo, y para mí engloba ambos sexos.


Volviendo a la cuestión de qué se puede u qué no se puede hacer con los amarillos, seguro que estás ansioso por saberlo. Pues ahí va una pequeña lista de cuatro puntos. Luego ya añadiremos más.
Debo aclarar que no están en orden, ni tan siquiera tienes que realizar todos estos puntos con un amarillo. Lo importante de los amarillos es tener la sensación de haber encontrado un alma gemela, una persona que te marca (una evolución de la amistad).
Y tras cerciorarte de que cierta persona puede ser un amarillo, puedes intentar hacer estas cosas:

Hablar:


En eso no se diferencia mucho de otro tipo de relaciones. Quizá el matiz es que se habla con un desconocido, y que lo que te ha impulsado a hablar es una sensación de que esa persona es un amarillo.
Con los amarillos sientes que les puedes contar secretos ocultos, abrirte. Puedes llamarles a horas intempestivas. Sientes que a veces no necesitas establecer contacto; puedes estar meses y meses sin decir nada y cuando vuelves a verlo todo seguirá igual.
Las palabras están demasiado valoradas, así que lo importante no es la cantidad sino la intensidad. Hay amarillos de dos conversaciones y otros de cincuenta.

Abrazos y Caricias:


Este mundo funcionaría mejor si hubiera más abrazos y caricias. En el hospital, nos apoyàbamos en los demás, nos abrazábamos. (Y eso q lo primero que pierdes cuando estás enfermo son los abrazos; la gente lo cambia por palmadas en la espalda. A veces pensábamos que no moriríamos de cáncer sino de las palmadas en la espalda).
El abrazo amarillo consiste en abrazarse aproximadamente dos minutos. Y sentir la respiración de la otra persona. Es importante sentir la respiración.
En cuanto a las caricias, ¿dónde hacerlas? Donde quieras. En la mano, en la cara, en el brazo, en la oreja, en la pierna. Donde creas que debes acariciar. Creo que uno de los grandes errores es no acariciarse más a menudo, sentir el calor de una mano, la temperatura y el tacto de una mano sobre ti.
Recuerdo que en el hospital nos acariciábamos. Era algo natural, normal. Era simple y llanamente cariño; no había ninguna otra connotación.
Creo q en este aspecto los amarillos se apoderan de una parcela que siempre ha sido de la pareja. Pero no hay que tener ni miedo ni celos, ni tan siquiera pensar que será mal entendido; el cerebro necesita la combinación correcta para dejar entrar nuevas ideas. Debes dejarte empapar antes de juzgar.
Acariciar y abrazar son dos parcelas que la amistad no tienen como propias, aunque es la evolución natural que necesitan los amigos. Los amarillos lo consiguen y lo disfrutan.

Dormir y Despertar:

Ver despertar a alguien es media vida amarilla. No tiene porque ser en la misma cama, puede ser en dos camas, pero es importante conseguir ese clima, donde cada amarillo duerma y cada amarillo se despierte siete u ocho horas después ¿Con cuántas personas has dormido en tu vida y no has practicado sexo?"¿Ha sido por un viaje? hazte esta pregunta. Seguramente será poca gente. Y si es en la misma cama, todavía serán menos. Éste es otro error de la sociedad: pensar en el dormir y en el despertar como algo funcional, cuando s un hecho tan importante como comer o cenar.
Todo el mundo cena y come con amigos. ¿Cenamos? ¿Comemos juntos? Es la parcela de los amigos. Eso y viajar. Pero, ¿dormimos juntos? ¿Despertamos juntos? Eso no entra dentro de los habitual y es absolutamente necesario. Diría más, es vital.
Se cree que dormir es algo tan personal que debe ser solitario o compartido a través de sexo, pero ésta es otra parcela q los amarillos ganan.

Separarse: 

Debes saber que un amarillo no necesita tanto tiempo como un amigo; no necesitas tenerlo toda la vida. Un amarillo puede ser de horas, de días, de semanas y de años. Del tiempo q se necesite.
Pero a un amigo no hay que cultivarlo; no le debes nada, no debes cumplir con él. Tienen y deber tener caducidad. No debes ni tan siquiera enviarle un e-mail, una llamada o un sms para mantener algo vivo.
Estuvieron contigo, te ayudaron en determinado momento o les ayudaste en un momento concreto. Luego continúan su camino y se convierten amarillos de otros.
Ese no sentir que estás obligado a nada es fundamental en el mundo amarillo. Las obligaciones, la confianza, lo estropea todo.
¿Hay amarillos que duren toda una vida? Claro que sí. Yo tengo un amarillo al q conocí con diecinueve años; llevamos catorce años de amarillos. Es mi amarillo mas antiguo y todavía creo que nos quedan bastantes años.

¿Hay amarillos q duran horas? También. Son los que encuentras en una consulta externa de hospital, en un café, en un aeropuerto, en la calle, en una piscina. Amarillos de horas.
Mientras estuve en el hospital cumplí con mucha gente de allí las cuatro reglas que he explicado: tuve muchos compañeros de habitación con los que dormí y desperté mientras estuve ingresado, con los que me abrazaba (cuando lo necesitábamos), con los que hablaba de todo (de muertes, de pérdidas, de cine) y a los que perdí, pero no sentí tristeza al perderlos. Sobre todo porque lo que aprendí de los amarillos, lo que me dieron, continúa dentro de mí.

Pero muchos de ellos no fueron amarillos. Creo que en mi época de hospital conocí tan sólo a 5 amarillos. El resto fueron amigos.
Sé que te preguntarás cómo se puede diferenciar y sobre todo cómo se pueden encontrar. ¿Cuàl es la forma de distinguir un amarillo de un amigo? Bueno, como en todo en la vida depende de las sensibilidades de cada uno, pero en el siguiente capítulo daré algunas premisas para responder a estas preguntas y a muchas más.


A menudo, yo como escritor y supongo que tú cono lector, necesitamos que un capítulo acabe. A veces para ir a dormir (una parte de vosotros estará en una cama ahora); otras veces para dejar una piscina, una playa, una hamaca, una silla o un sofá. Deseo y espero q este sofá, esa silla o esa hamaca sea tu sitio favorito para leer.


Decía Stephen King que debes encontrar el mejor lugar de tu casa para escribir una novela porque luego desearás q el lector esté en el mejor de la suya leyendo. De esta manera se produce una comunicación total. Pues yo puedo asegurarte que estoy en mi silla favorita, escribiendo en mi pantalla escogida para la ocasión y sintiéndome muy feliz contándote todo esto.


Sin embargo, yo también necesito que se acabe el capítulo. Los escritores también deben acabar un capítulo para pensar, para reflexionar acerca de lo que han escrito y para hacer una pausa. Del mismo modo que quizá tú estés a punto de dormir, de ir a la playa o a la piscina, a comprar el pan o quedar con alguien que con suerte puede ser tu amarillo.



Fuente: El mundo amarillo-Albert Espinosa





Isaac Ortigosa