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jueves, 18 de abril de 2013

Los Amarillos (III)






Tercera entrega. En este nuevo capítulo resolvemos las dudas que nos asaltan a la hora de diferenciar, reconocer y conocer a Los Amarillos. Ya veréis como al final de la entrada todo resulta más sencillo.

Batería de Preguntas

Las personas deberían ser como los ordenadores. Cuando no entendieras a alguien o algo resulte extraño debería bastar con reiniciar a esa persona. Apagarla y encenderla de nuevo.

Lo segundo sería el icono de "deshacer" de los procesadores de texto. Si te equivocas, haces click y deshaces. Vuelve a aparecer lo último que habías hecho.
No sé cuántas veces al día pulsaríamos el deshacer. Estoy seguro de que una media de cien o doscientas veces al día. Jamás nos parecería que tomamos la decisión adecuada.
Si el deshacer funcionase retroactivamente estoy seguro de que mucha gente querría volver a sus años pasados y no hacer tal cosa o esa otra.

La tercera sería el apartado de " dudas que puede tener con este programa". Suelen ser dudas que ha tenido mucha gente y que incluyen en el mismo programa. Me gusta cuando encuentro mi duda porque sé que resolveré mi problema. 
Pero me gusta más cuando no la encuentro porque me gusta que mis dudas sean extrañas, sorprendentes y sobre todo nuevas. Me hace sentir vivo.

En la batería de preguntas sobre los amarillos no sufras si no está la tuya. Significa que estás vivo, muy vivo. Y seguro que encuentras la respuesta.

1. ¿Puede un familiar ser amarillo?

Los hermanos son nuestros primeros posibles amarillos, los principales candidatos. Duermes con ellos, te abrazas, te acaricias. Son y pueden ser amarillos.
Los padres y madres también es posible, pero es menos probable. Cualquier persona es susceptible de ser amarillo.

2. ¿Los amarillos pueden transformarse en amigos o en una relación de amor o sexo?

Todo en la vida puede transformarse. Yo lo denomino perder color o intensificar el color. Pueden transformarse en amigos, amantes o amores. Vosotros decidiréis lo que queréis ser. Luego no hay marcha atrás. Cuando el amarillo se intensifica o se decolora, nunca más vuelve a ser amarillo. Piénsatelo bien.

3. ¿Y si descubro que alguien es mi amarillo pero esa persona no cree en los amarillos? ¿Debo decírselo?


Los amarillos son cosa de dos. No es posible que alguien sea amarillo tuyo y tú no signifiques nada para la otra persona; la relación es biyectiva. También puede ocurrir que alguien no quiera ser tu amarillo, porque no crea o no piense que eres su amarillo. Entonces debes dejar que se marche, olvidarlo. En la vida hay que saber decir no y aceptar los "noes". 

4. ¿De qué hablas con un amarillo? 

Cada persona debe hablar de lo que quiera con su amarillo. No tienen qué ser cosas muy profundas, sino que te hagan sentir muy bien.
La necesidad de encontrar un amarillo radica en que de alguna manera esas personas dan sentido a tu vida. Armonizan tu lucha interna, te dan paz.
Los temas vienen con los amarillos.
Todo el mundo tiene personas con las que puede hablar de todo. Ésos son amigos que deberían convertirse en amarillos.

5. Si yo soy un chico ¿tendré mas amarillos chicos o chicas?

No es una cuestión de sexo. Tendrás amarillos chicos y amarillos chicas. La belleza de la que hablamos no está relacionada con la sexualidad. Habrá un poco de todo, no hay ninguna regla fija.

6. ¿Y si alguien finge que soy su amarillo pero en realidad busca caricias, abrazos y dormir conmigo?

Somos nosotros quienes utilizaremos el concepto amarillo y somos nosotros quienes debemos saber usarlo. Si descubres esa "trampa" te darás cuenta de que va contra todo lo que significa el concepto de amarillo y sabrás que hacer.

7. ¿Y si no sé hacer la lista? ¿Y si no tengo amarillos? ¿Puede ser eso posible?

Puede ser que en la época en la que te encuentres no los necesites, y si no los necesitas quizá no encuentres, y si no los necesitas quizá no encuentres las marcas. Date tiempo, puede llevar incluso años.

8. ¿Cuáles son mis marcas?

Creo que cada uno debe mantener sus marcas en secreto, por eso no las he contado. No debe hacerse público. Es como si perdieran su valor. Ya que realizas el trabajo de encontrar las marcas, debes valorar ese trabajo. Y debe ser tuyo, propio y privado.

9. ¿Debes decirle a alguien si quiere ser tu amarillo o puedes simplemente conocerlo sin decir que es tu amarillo?

No hace falta preguntar siempre a alguien si quiere ser tu amarillo, puedes seguir haciendo como hasta ahora: conocer amarillos y no volver a verlos, pero lo bueno es que ahora sabes que esa persona era tu amarillo. Te quedarás mas tranquilo y te sentirás más feliz.

10. ¿Puedo presentar a dos amarillos? ¿Pueden ser amarillos entre ellos?

No tienes por qué, las marcas que te hicieron pensar que era un amarillo no serán las mismas que hizo que la otra persona pensara que tú eres su amarillo.
Puedes presentarlos, pero no significa que serán amarillos entre ellos.

11. ¿Y qué pasa con los amigos? ¿Son de segunda división entonces?

NO. Los amigos están ahí, pero algunos evolucionan y se convierten en amarillos. 


Esta lista es sobre las relaciones. El orden no indica que una sea mejor que otra:

1. Conocidos: gente que ves una vez en el trabajo, en la calle, que te presentan pero con la que no has sintonizado todavía.
2. Amigos: Son personas que te caen bien, con quienes sientes afinidad, con las que te diviertes, que te ayudan, que te cuentas cosas y con las que también te puedes abrazar y acariciar y dormir junto con ellas. Siempre que os apetezca.
Quizá no son amarillos pero eso no debe impedir que les des el mismo trato que a los amarillos.
3. Amarillos: cada persona tiene 23, son algo más que amigos. Son personas que te encuentras y cambian tu vida. Equilibran el afecto en tu vida, quitan el monopolio a la pareja. Los amarillos se llevarán el 40% del contacto físico.
4. La pareja o el amante: continúan existiendo, pero ya no tiene monopolio del contacto físico. Tiene que aprender a compartir y saber que ahora el 40% lo tienen los amarillos. No significa que pierdas ese porcentaje con tu pareja, sino que ahora tienes un 140% de contacto físico.

Aunque en mi mundo ideal lo mejor sería transformar a los amigos y convertirlos en amarillos, superar la barrera de los 23.

12. ¿Y si mi pareja no entiende que tenga amarillo?

Todo cambio resulta complicado. Los celos son normales. ¿Cómo comprender que la persona que amas duerma con otras personas? Pues entendiendo que en este mundo necesita ver despertar y ver dormir a los amarillos.


Estas son las principales preguntas. Si la tuya no está alégrate, no es de las típicas, es nueva.



Fuente: El mundo amarillo-Abert Espinosa


Isaac Ortigosa

miércoles, 17 de abril de 2013

Los Amarillos (II)

                                          Imagen: Rosaly Mesa-Amsterdam


Aquí os traigo el segundo capítulo de esta mini saga de Los Amarillos. El texto original sacado del libro El mundo amarillo de Albert Espinosa era demasiado extenso. Por eso he intentado sintetizar su contenido sin perder el mensaje. Ruego me disculpen si aquellos que han leído el libro echan de menos alguna frase..



¿Cómo encontrar y distinguir a los amarillos?

Esas son las grandes preguntas. ¿Cómo saber si alguien es amarillo tuyo? ¿Cómo distinguirlo, cómo saber que lo es?
No hay una única manera; los amarillos están en este mundo para que tú consigas saber cuáles son tus carencias, para abrirte y para que la gente se abra. Los amarillos te dan fuerza para luchar.
Los amarillos nos ayudan en momentos difíciles y en momentos buenos, pero son individuales. Nuestros amarillos no forman parte del colectivo; no habrá una nueva religión amarilla, ni una secta amarilla, ni tan siquiera un club de amarillos del mundo.
Cada uno debe ser capaz de buscar los amarillos cuando los necesite, pero no se trata de lanzarse a la calle como loco a buscar amarillo sino que los amarillos aparece o te los cruzas cuando lo necesitas.

Cada persona sólo tiene 23. Creo que el 23 es un número mágico. Realmente 23 es alucinante. Yo tuve una relación con ese número: perdí mi pierna un 23 de abril. Es un número que la naturaleza ama. Creo en este número, en su potencial positivo.
Seguimos con la premisa de que sólo hay 23 amarillos en el mundo. ¿Cómo se encuentran? ¿Dónde debo buscarlos? Debes buscarlos cuando los necesites. Cómo encontrarlos tiene que ver con lo que yo denominó las marcas.

Las marcas o trazas son la forma de reconocer a un amarillo. Las marcas están establecidas por una casualidad, un azar o una señal del orden de la naturaleza.
Alguien marcó 23 amarillos para que tú los encuentres. Así que debes ejercitarte para encontrar cuáles son tus marcas. Si te dijera cuales son tus marcas se acabaría el secreto. El secreto te obliga a pensar. Cada uno debe extraer sus denominadores, sus conclusiones.
Todo lo referente a la forma de encontrar amarillos tiene que ver con la belleza. La belleza tiene diferentes bifurcaciones; esta lo bello en sentido poético, lo bello en sentido sexual y lo bello en sentido amarillo.

Lo fundamental es poder diferenciar, extraer de la belleza las marcas que tienen que ver con los amarillos. ¿Cómo hacerlo?
El método en formato lista sería el siguiente:

1. Debes intentar comprender que es la belleza para ti. Encontrar tus cánones de belleza y apuntarlos. Tienen que estar relacionados con personas que sólo verlas te llama mucho la atención.
No deben ser sólo físicos, sino también sonoros, relacionados con los colores, con los objetos, con todo lo que tú crees que es bello.
Un color, un olor, una mirada… Las marcas amarillas acostumbran a ser complicadas y rebuscadas.

2. Una vez tengas la lista que, para ir bien, debería tener 100 ítems, debes comenzar a eliminar los que tengan que ver con la belleza sexual o amorosa. Debes tener cuidado, porque a veces puedes eliminar una característica que te parece sexual y en realidad es amarilla. Tienes que divertirte en esta búsqueda. Siempre tienes que divertirte, porque no hay ninguna verdad absoluta, tan sólo verdades relativas.
Al final de todo te quedarán 23.

3. Nuevamente 23, lo sé. Pues bien, esos 23 datos de belleza que no has podido eliminar, Esos 23 datos que no sabes por qué pero qué te parecen bellos son la base para comenzar a trabajar. Debes tener el radar encendido y cuando descubras como mínimo tres de esas marcas en una persona puede haber una posibilidad remota de que sea amarillo. Si son nueve, la posibilidad deja de ser remota y comienza a ser una certeza. Si supera las 13, debes hablar con esa persona, porque seguramente será un amarillo. Si cumple los 23, bingo, lo tienes. Puedes dejarlo escapar si no lo necesitas en ese momento o hablar con esa persona si lo deseas o ves que te necesita. Pero no debes malgastarlo.

4. Y si decides hablar con esa persona, ¿Qué pasará? Comenzará una relación amarilla que perdurará el tiempo que tenga que perdurar; Puede durar horas, meses o años. Y cuando acabe hará que te sientas mejor, pero seguramente también te modificará. Y al modificarte, modificará tus marcas, tu interior.

5. Y nuevamente, cada dos años, más o menos, debes volver a buscar tus marcas. Cada dos años, la belleza amarilla se modifica debido al contacto con amarillo. Descubrirás que unas continúan y otras se modifican. Es importante buscarlas para no equivocarse.

Hay que hacer un recorrido mental por todo lo que nos parece bello. No centrarnos sólo en las personas sino en los lugares, en épocas de nuestra vida, en sentimientos y en sensaciones. Para entender el secreto hay que trabajar mucho. Pero vale la pena. Hay que trabajar, pero el mundo amarillo vale la pena.
Sé que quizá algunos conceptos no te han quedado claros. 
Así que en el siguiente capítulo hay una batería de preguntas sobre los amarillos donde espero que esté la idea que te ronda por la cabeza.

Fuente: El mundo amarillo-Albert Espinosa


Isaac Ortigosa